Cómo nació “Escoleta Pharos”

Esta es la primera entrada de nuestro blog, así que creo que toca explicar cómo y porqué nació Pharos.

Soy Tonina, tengo 28 años y soy hija de profesores, si… ¡de dos! Madre maestra de infantil y padre profesor de griego y latín en bachiller. Como comprenderéis, he estado desde que nací oyendo palabras como “examen, notas, correcciones, alumnos, director, compañeros etc.”. Además, para hacerlo todo aún más “redondo”, mis dos padres trabajaban en el mismo colegio, colegio al que ya os podéis imaginar, ¡yo iba!. Eso hizo que tuviera plena libertad para entrar y salir de salas de profesores, tener acceso a pasillos ocultos y también, horas y horas “pintando” en un despacho mientras se hacían reuniones de profesores. Y esto, amigos, ¡deja huella!

Crecí pensando que cómo podía ser que, dedicando todos los profesores, tantísimas horas, hubiera alumnos que suspendían tanto. Y os lo aseguro, la mesa de la cocina siempre estaba llena de trabajos, exámenes y libros. ¡Muchos libros! Mis padres debatían en casa sobre tal o cual alumno. Y yo siempre con la misma pregunta….¿porqué? ¿porqué a unos les costaba tanto y a otros tan poco?

En fin, como la vida sigue su ritmo, yo fui creciendo y a los 16 años decidí que quería trabajar. Entonces, mi madre y su buen ojo ya vieron mi habilidad y entusiasmo en todo lo que rodea a la educación, así que empecé a trabajar con mi madre y su mejor amiga (también maestra de infantil). ¿Dónde? Pues en un proyecto para traer a Mallorca el “Método Doman”, mundialmente conocido y que nació en EEUU. Este novedoso método empezaba a darme pistas de porqué unos teníamos más habilidades que otros, en distintos temas. Estamos hablando del año 2003, donde Internet empezaba a hacerse un hueco en nuestras vidas, pero aún primaba “el papel”.

Estuve trabajando en este proyecto durante 2 años, mientras acababa el bachiller. Después de acabar el bachiller, me fui a estudiar y trabajar a Barcelona. A parte de la carrera, nunca dejé de formarme paralelamente en “educación alternativa”. Así fue como me formé con Javier Bahón en Inteligencias Múltiples, con Mar Romera en educación Emocional y con Montserrat del Pozo en Trabajos por Proyectos.

Siempre he sido una persona muy activa, y a la vez que estudiaba, trabajaba. He trabajado casi 4 años como maestra en un centro de educación especial, trabajé 2 años como maestra de infantil en un colegio privado de la zona alta de Barcelona y también, he trabajado en barrios marginales de “chabolas”, yendo a buscar a los niños al colegio y haciendo una labor más asistencial; siempre en contacto con las maestras para ver cómo podíamos solucionar tal o cual problema. Otro tema que me ha gustado mucho siempre, es el de la inclusión, por eso trabajé 3 años como coordinadora de voluntarios entre chavales de 4º de ESO de un colegio, con personas con discapacidad intelectual que estaban en un taller ocupacional. Y, finalmente, mi último trabajo en Barcelona; ese que marcó un antes y un después en mi vida. Trabajé 1 año en un centro de primera acogida. Para los que no lo sepáis, la labor de estos centros es acoger a un niño/a en el momento en el cual acaba de ser separado de su familia. Una vez un juez le quita la custodia a los padres, trasladan a los niños a este centro a la espera que se haga un juicio definitivo y este niño/a sea derivado a un centro residencial, a familia de acogida o vuelva con su familia de origen. Pero este proceso dura entre 6 meses y 2 años. Fue una experiencia dura, que me hizo ver la peor cara de la vida, esa que se presenta en forma de infancia rota. Vi ojos vacíos, perdidos. Vi niños asustados, llorando a mares por las noches, agresivos, enfadados con la vida. No eran niños felices. Entonces, allí, me decidí a marcar la diferencia.

Volví a Mallorca, conseguí un crédito y monté Pharos. Con todas mis experiencias vividas, lo que se (¡¡y lo que me queda por saber!!), me animé a montar un centro con unas características concretas.

Pharos es un centro abierto, donde los padres pueden entrar y salir cuando quieran. Incluso también están invitados a quedarse a jugar con nosotros. En Pharos jugamos todo el día, porque eso es lo que tienen que hacer los niños, jugar. Jugar es muy importante en la vida, en la de los adultos también. Jugando se aprende, se descubre el entorno y te descubres a ti mismo. Jugando mejoras como persona, aprendes a trabajar en equipo, aprendes normas y límites; tanto propios como límites grupales. Jugar, señoras y señores, es un asunto muy serio. Por eso en Pharos jugamos todo el día. Pharos es un centro en el cual los padres son libres de opinar, de modificar y transformar el ambiente, en Pharos los padres son escuchados, comprendidos y en ningún momento son juzgados.

Pharos es de todos, por eso Pharos está siempre tan cuidado, porque al amarlo todos, todos lo cuidamos y lo respetamos.

Y, por supuesto, todos estáis invitados a formar parte de nuestra pequeña gran familia.

Un abrazo muy grande
Atte. Tonina Antelmo, directora Escoleta Pharos

1 comentario en “Cómo nació “Escoleta Pharos”

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